Evita ser "el todero" de tu negocio

La mentalidad de “yo mismo hago todo” es un gran problema en los propietarios de pequeñas y medianas empresas; aquí hablaremos un poco sobre esto y como dejar de trabajar para tu negocio y hacer que él trabaje para ti.

 

En nuestra experiencia con PYMES es común encontrar casos en que el emprendedor asume el rol de “todero” en su negocio, es la persona comprometida que se encarga de las ventas, opera la maquinaria, se reúne con proveedores, lleva la contabilidad y hasta madruga para abrir la puerta del negocio; esto genera un desgaste y agotamiento, sin hablar de la pérdida de tiempo, que hace más difícil la dirección y expansión de la empresa.

 

Expertos aseguran que el fracaso de un emprendedor se debe (en su mayoría) a que carece de 3 aspectos básicos en el mundo empresarial: un plan de administración (operación), un plan de marketing y metas.

 

Por eso, si sientes que se agotan tus fuerzas para continuar con el negocio, te enseñamos a continuación los pasos para dejar de ser “el todero” y convertirte en un emprendedor exitoso.

 

No eres todo poderoso:

Un negocio requiere de conocimientos y experiencia de perfiles muy específicos, que se convierten en unidades para hacerlo funcionar de manera correcta. Por lo tanto, debes aceptar que no manejas todos los temas, ni tienes el conocimiento suficiente para realizar todas las labores. Nuestra recomendación es que armes un equipo multidisciplinario que se ajuste a las características de tu empresa y lo más importante, que les brindes confianza y los dejas actuar

 

Pon en orden la casa:

Reúnete con tu equipo y por medio de “lecciones aprendidas” diseña un sistema de búsqueda y atención a clientes, manejo de proveedores y gestión de la producción del negocio, esto con el objetivo de dejar una buena impresión en cada negociación; no es más que un manual de cómo debería operar el negocio y como aporta cada uno de los perfiles a su funcionamiento, de esta forma todo deja de depender de ti y la estructura estará más organizada.

 

No olvides articular este sistema con un plan de marketing, que te brinde las pautas necesarias de lo que quieres lograr con tu negocio, tus objetivos a mediano y largo plazo, la fidelización de tus clientes, la expansión en el mercado, imagen de tu marca, la forma de vender, desarrollo de nuevos productos/servicios y medición clara (estadística) del estado general de la organización.

 

Traza metas reales y medibles:

Una empresa sin metas está condenada al fracaso, así la idea de negocio sea la mejor; te recomendamos trazar objetivos reales y sobre todo medibles. Expertos recomiendan responder las siguientes preguntas:

 

-¿Cuántos clientes necesito para obtener e incrementar ganancias

-¿Qué márgenes de beneficios son necesarios para sostener el crecimiento?

-¿En cuánto tiempo tengo que alcanzar los puntos anteriores?

 

Con los números sobre la mesa, sabrás exactamente qué necesitas para lograr las metas y cuánto tendrás que invertir.

 

Piensa más allá:

Lo que sigue es el crecimiento y expansión de tu empresa, para esto, más que dinero, necesitarás formarte como una persona de negocios. Nuestro consejo es buscar cursos, diplomados y/o especializaciones en finanzas, administración y marketing, allí no solo encontrarás conocimientos, sino también te relacionarás con personas de tu mismo ambiente (negocios) y podrás compartir e intercambiar experiencias y mejores prácticas.

 

Espero que este artículo te lleve a un nuevo nivel de emprendedor, tu negocio sea un éxito y consigas las metas planteadas; sabemos que no es un camino fácil pero créenos, será lo mejor para tu empresa. Recuerda la importancia del marketing dentro de esto y si es de tu interés, llevamos más de 5 años administrando áreas de mercadeo y publicidad para pequeñas y medianas empresas, solo debes hacer clic aquí.

 

Cristian Torres Cabrera

Publicista y Mercadólogo

Co-Fundador C&DA Publicidad y Mercadeo